A
la luz del ideario JM, educar a la persona desde la concepción de ser único e irrepetible significa ayudar a nuestras alumnas a desarrollar un proyecto de vida que apunte a descubrir los propios talentos y a promover actitudes favorables a una cultura del trabajo, entendiendo a éste como alternativa humana de realización personal.
Mediante una metodología apropiada, que supone la clarificación de valores, la discusión de dilemas, el desarrollo de las habilidades comunicativas y sociales, la introspección y la resolución de conflictos, se busca favorecer el autoconocimiento, la reflexión, la práctica activa y consciente de los valores que se privilegian, así como, suscitar actitudes y hábitos del pensamiento autónomo, divergente y crítico que permitan formar personas comprometidas con un proyecto de cambio universal basado en la equidad y la justicia.