La Misión Compartida a la luz de los signos de los tiempos es una nueva gracia e impulso del Espíritu que convoca a todos los que forman parte de esta Comunidad, religiosas y seglares, a crecer en unidad de fe y de amor, compartiendo las responsabilidades propias de la Misión Apostólica de la Congregación de Jesús María, que consiste en evangelizar.
Frente a los desafíos que nos interpelan y para realizar juntos nuestra misión, vemos la necesidad de:
- La coherencia de vida, cada uno según su propia vocación.
- La profundización del carisma de Claudina y de su pedagogía.
- La preferencia real por los jóvenes que tienen más dificultades y por los pobres.
- El compromiso de vivir los valores de la bondad, el perdón y la confianza mutua.
- El trabajo en equipo.
- La formación permanente

Somos conscientes de que la educación “formal y no formal”, es un medio privilegiado para dar una respuesta a la crisis de fe y de sentido en el mundo actual; en él nos comprometemos a:
- formar hombres y mujeres capaces de elaborar un proyecto de vida que les permita ser felices.
- educar personas que se comprometan desde una opción evangélica, en la transformación de la sociedad y en la promoción humana.
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